Mi nombre es Virginia, y soy la segovillana que está detrás de Girivinia.

Segovillana porque soy segoviana, pero llevo más de 10 años afincada en Sevilla. En Segovia me dicen que soy del sur pero no saben decirme de qué parte; en Sevilla me dicen que el leísmo, laísmo y todos los -ismos que tengo no son de aquí.

Si, el amor de mi vida es un sevillano con el que me casé y me volvería a casar mil veces más 🙂 .

SegovillanaSoy publicista de corazón, enamorada de la creatividad en la organización de eventos y del street marketing pero también creadora; me encanta el diseño gráfico, inventar historias, construir cosas, imaginar recursos. Sabía que si quería compaginar mi vida familiar con la profesional, sería complicado continuar en el mundo de la publicidad.

Casualidades de la vida, esas que siempre nos acaban marcando a todos nuestro rumbo, aterricé en el mundo de las bodas, por segunda vez, y decidí quedarme.

Los comienzos son… bueno, ya sabéis cómo son, pero puedo decir que soy una emprendedora agotada – feliz.

Feliz porque puedo decir que esto me gusta aún más que el mundo publicitario. Feliz porque he encontrado una verdadera familia entre clientes y proveedores. Feliz porque me he encontrado a mi misma. Feliz porque de verdad creo que con mi pequeño granito de arena colaboro en la difícil labor de hacer de este mundo un lugar mejor y concienciar de todo lo que estamos destruyendo y necesitamos.

Creo mis productos pensando en materia de sostenibilidad pero también me toca muy de cerca la lucha contra el cáncer.

Y aquí estoy, intentando que nosotros y nuestros hijos vivamos en un lugar dónde el cáncer no mate, un lugar menos contaminado en el que las generaciones venideras no piensen en colonizar otros planetas simplemente porque éste nos lo hayamos cargado y hacer felices a parejas de enamorados/as en su gran día sin dejar de disfrutar de todos los proyectos que me proponéis.

Ésta soy yo.

Ésta es Girivinia.

 

 

 

@girivinia@Girivinia